Plan de Implementación de las CPI en Extremadura

PROCESO DE IMPLEMENTACIÓN

  • La Administración, en un ejercicio de prospectiva interna y análisis de las necesidades de los ciudadanos, debe tomar en consideración las Áreas de esta, en las que se desea desarrollar la experiencia piloto de implementación de una estrategia de compras públicas de innovación, tomando en consideración los siguientes factores:

    • Perspectivas de mejora de la calidad de los servicios a los ciudadanos.
    • Servicios o infraestructuras de elevado coste de mantenimiento y/o servicio o largo plazo de amortización de inversiones.
    • Áreas de Especialización Inteligente y sectores en los que fomentar la innovación empresarial.

    Esta fase constituirá el Mapa de Demanda Temprana Inicial.

    • Planificación y elaboración de fichas técnicas de las demandas tecnológicas.
    • Análisis de tecnologías emergentes

    • Fichas técnicas de la oferta tecnológica
    • Decisión sobre subproyectos prioritarios

     

    Definidas las áreas de la Administración sobre las que se va producir el despliegue del plan, y con apoyo de la Oficina Técnica de CPI, se van a identificar las demandas tecnológicas, desarrollándose una ficha técnica de las mismas.

    Paralelamente, se hará un análisis de las tecnologías emergentes, para asegurar que la proyección de las compras, por un lado, responden a necesidades no cubiertas en otras Administraciones y que realmente están en disposición de cubrir el objetivo de las políticas públicas, de fomentar la innovación a través de las compras públicas de innovación.

    Paralelamente, se recogerán por parte de los sectores empresariales un porfolio de ideas innovadoras que puedan ser asimiladas por la Administración Pública como primer cliente de referencia, con proyección de comercialización en otras Administraciones y proyectar internacionalmente. De este porfolio y del análisis de las ofertas, podrían surgir nuevas fichas técnicas de demandas de la Administración. Este proceso es asimilable a la Gestión de propuestas no solicitadas. En todo caso, debe quedar claro que estamos ante una actuación preliminar a la contratación propiamente dicha, destinada a identificar y planificar posibles o futuras necesidades de la entidad contratante.

    Del análisis de las fichas técnicas de demandas tecnológicas o subproyectos, surgirá la decisión de asumir una batería de ellas como prioritarias, agrupándolas en proyectos, en función de su sinergia o área de actuación (Smart Energy, Smart Cities, Medioambiente y Agua, TIC, Salud, etc.)

  • Retroalimentación de las fichas técnicas
    Consultas públicas al mercado

    Una vez elaboradas las fichas técnicas y determinados los proyectos y/o subproyectos prioritarios que formarán parte de la experiencia piloto de compras públicas de innovación, teniendo en consideración que los beneficios de la compra pública de innovación únicamente se alcanzan con una elevada concurrencia de operadores económicos a los procedimientos, resulta necesario reforzar los mecanismos de publicidad y de efectiva transparencia, además de la obligación de publicidad activa de las licitaciones, de los pliegos y demás documentación complementaria. Hay que destacar el importante papel que deben jugar los anuncios de información previa a los que se refiere el art. 141 TRLCSP, instrumento decisivo para permitir a los potenciales licitadores el prepararse para presentar sus ofertas.

    Con el apoyo de la Oficina Técnica, se definirá el procedimiento de Consultas preliminares al mercado.

    Las consultas preliminares del mercado son un instrumento o práctica que se desarrolla durante la fase preparatoria del contrato al que pueden acudir las entidades contratantes con la finalidad de obtener información sobre la capacidad del mercado, el estado de la ciencia o tecnología e informar a los operadores económicos sobre los proyectos y los requisitos de las futuras contrataciones.

    Las consultas al mercado antes de la licitación se convierten por tanto en una necesidad, al objeto de investigar, vía “diálogo técnico” o por otros medios, las soluciones disponibles en el mercado. Para ello, las entidades contratantes podrán, por ejemplo, solicitar o aceptar el asesoramiento de expertos o autoridades independientes, o de los propios participantes en el mercado, que podrá utilizarse en la planificación y el desarrollo del procedimiento de contratación.

    Durante el diálogo con los operadores económicos, por el procedimiento que se determine, resulta imperativo respetar el principio de transparencia. En este sentido, cualquier información proporcionada por la entidad contratante durante el mismo, debe ser facilitada a cualquier potencial proveedor. Y la misma posibilidad de difusión puede ser aplicada a la información que faciliten los operadores económicos a la entidad contratante. Esto no impide que la información sensible aportada por los proveedores, en su caso, pueda gozar de garantías de confidencialidad, para fomentar su participación en el diálogo técnico.

  • Con la información recogida del mercado (Consultas públicas al mercado) y las fichas técnicas de los subproyectos prioritarios, se elabora el Mapa de Demanda Temprana Definitivo.

    Este Mapa de Demanda Temprana deberá contener:

    1. Una descripción de la demanda tecnológica que la Administración pretende cubrir mediante licitaciones de Compra Pública de Innovación.
    2. Un presupuesto orientativo a invertir en la misma.
    3. Su clasificación como Compra Pública de Tecnología Innovadora o Compra Pública de Tecnología Precomercial.
    4. Plazo indicativo de lanzamiento de la licitación y de ejecución del contrato.

    El Mapa de Demanda Temprana debería estar publicado y accesible para mayor transparencia del proceso, fundamentalmente para que las Pymes, puedan adaptarse y prepararse tecnológicamente para licitar en el procedimiento en el momento que sea lanzado.